Thursday, July 26. 2007
lujos razonables
Un caballo élfico solo estaba al alcance de latifundistas privilegiados. Eran unos animales magníficos; nacidos para retar al mismísimo viento de las estepas, con aquel montón de músculos en ebullición bajo una piel de seda, tirante como un la tripa de un tambor. Rápidos, aerodinámicos, deportivos; carísimos de mantener. Si no pastaban varias hectáreas de hierva de calidad y bebían toda el agua clara que les viniera en gana tres veces al día, comenzaban los problemas. El equino se sentaba sobre sus nalgas fibrosas y no se levantaba ni pa Diohs; a menos que lo hincharas a azucarillos. Incluso así perdía potencia en las cuestas y galopaba pendiente abajo sin despeinarse las crines siquiera.
- Ligar Se Liga Un Huevo –aseguró el de la concesionaria, viendo perdida la venta-. Créame.
El ladrón de nivel ocho se tomó un minuto para meditarlo.
-¿Lo tienen en rojo? —preguntó.
- Ligar Se Liga Un Huevo –aseguró el de la concesionaria, viendo perdida la venta-. Créame.
El ladrón de nivel ocho se tomó un minuto para meditarlo.
-¿Lo tienen en rojo? —preguntó.
Wednesday, June 27. 2007
la innnmensidad
La nave espacial Megápolis vaga sin rumbo por el cosmos. En su acorazada tripa, un hombre hace trampas al solitario a millones de años luz de una copa decente.
El robot de mantenimiento carraspea ceros y unos.
—Hace trampas, señor —dice.
El hombre a millones de años luz de una mujer cualquiera coloca el tres de rombos.
—Te he dicho mil veces que no me llames señor, Harvey.
—Ciento catorce mil ochocientas sesenta y tres veces en total, señor.
El hombre a millones de años luz de un cigarrillo coloca el siete de tréboles.
—¿Estás completamente seguro que no sigo en animación suspendida? —dice.
El robot de mantenimiento asiente.
—Completamente —asegura. Algo en su interior hace ping—, Señor.
El robot de mantenimiento carraspea ceros y unos.
—Hace trampas, señor —dice.
El hombre a millones de años luz de una mujer cualquiera coloca el tres de rombos.
—Te he dicho mil veces que no me llames señor, Harvey.
—Ciento catorce mil ochocientas sesenta y tres veces en total, señor.
El hombre a millones de años luz de un cigarrillo coloca el siete de tréboles.
—¿Estás completamente seguro que no sigo en animación suspendida? —dice.
El robot de mantenimiento asiente.
—Completamente —asegura. Algo en su interior hace ping—, Señor.









