Sunday, October 7. 2007
Crónicas del desierto
Crónicas del desierto II
Me desconecto de la estación de recarga y reconecto mis sensores ópticos. A mi alrededor todo está destruído, restos de mis compañeros de fakción esparcidos por todas partes, unidades enemigas igualmente destruídas, las dos torres de vigilancia transformadas en sendas montañas de escombros. Los camiones de transporte y demás vehículos blindados convertidos en amasijos de hierro ennegrecido por las llamas, semienterrados por la arena que arrastra el viento del desierto.
Signos de una batalla que evidentemente perdimos, aunque por los restos que dejó nuestro enemigo tras de sí vendimos cara la derrota. Para mi sorpresa sigo en funcionamiento, intacto, ni siquiera un rasguño en mi armadura metálica. Hace sólo tres días que me puse a recargar, y hoy todos han sido desmontados.Mientras busco un arma entre los escombros de lo que fue nuestra base de operaciones, calculo las probabilidades de que haya sobrevivido a esto; el resultado es un error. Según mis procesadores, es imposible que siga en funcionamiento, si pudiera sentir dolor físico, ahora mismo tendría un dolor de cabeza de cojones.
Entre los pedazos de un compañero de armas, encuentro un pistola automática con medio cargador, y un par de granadas que no han llegado a explotar pese al fuego, espero que si lo han de hacer más tarde no me fallen. Mentras me alejo de la base y el sol se eleva lentamente por el horizonte, recalculo las posibilidades de que hoy siga en funcionamiento, y el resultado es el mismo, ERROR.
Después de un par de horas de caminata, el calor empieza a ralentizarme, y los sistemas de refrigeración no consiguen disipar todo el calor de mis circuitos. Los concentro en los más críticos para seguir adelante, si me quedo en la planicie soy un blanco fácil para cualquiera que se tope con migo. Estoy seguro de que los bastardos que acabaron con los míos se alegrarían.
A lo lejos se ve la silueta de una de las ciudades antiguas, quizás esté todavía a unas tres horas de viaje, debo llegar allí, si hay indies refugiados en la ciudad quizás puedan ayudarme a encontrar otra facción de mi klan. Quizás acaben conmigo si tienen necesidad de repuestos.
Si en este jodido mundo quedase algo de agua y pudiese llenar un cubo con ella, en diez minutos se pondría a hervir, según mis sensores, la temperatura ambiente ronda los 70º; según mis sistemas informáticos estoy en el puto infierno.
Traduciendo en dolor lo que me transmiten los sistemas de información que me comunican el estado de mi cuerpo, podría decirse que estoy sufriendo terribles dolores, como los de un tipo con quemaduras de tercer grado, y que tengo fiebre acompañada de alucinaciones. Solo puedo decir que los fluidos hidráulicos han aumentado su viscosidad debido al calor, y que se salen por las juntas tóricas de los pistones que accionan mi parte motora inferior, me estoy hidrosangrando, lo que me desespera, porque la silueta de una ciudad me mira desde lejos, como una promesa de salvación y no estoy dispuesto a morir aquí sin luchar.
La silueta sigue donde la vi por primera vez, parece no acercarse. He testeado los sensores ópticos para asegurarme que veo lo que creo que estoy viendo, parece que todo esta en orden, pero empiezo a creer que realmente no esta ahí.
He perdido la movilidad en los brazos, la perdida de aceite hidráulico había debilitado demasiado mis piernas, y he trasvasado el liquido del circuito hidráulico de las extremidades superiores al sistema inferior, así al menos puedo seguir caminando. Pero la avería persiste, no creo que pueda mantenerme demasiado tiempo en pie. Necesito enfriarme, necesito descansar y pensar. Pero no puedo ni debo quedarme aquí. Sin movilidad en los brazos soy un caramelito envuelto en metal para cualquier carroñero con una maza y una llave inglesa.
La ciudad está mas cerca, pero la salvación se ha alejado definitivamente. Burbujas de aire se han filtrado dentro del circuito hidráulico, y las convulsiones provocadas por mismas han hecho que caminar se haga imposible. El calor ha afectado además mis sensores de captación de datos, no veo, no oigo y no tengo ni puta idea de que temperatura hace. Temo estar a punto de morir, apagarme del todo. Registro en mi banco de datos -una memoria no volátil que quizás alguien, algún día, pierda el tiempo en leer- lo ocurrido en mi base, mi travesía por la planicie y los demás datos que tienen relación con este hecho. No servirá de nada, pero nací programado para hacerlo.
Me queda medio cargador y he trasvasado suficiente energía a mi brazo derecho como para poder sujetar el arma, sentado en medio de la nada, ciego y sordo, estoy en un oasis de silencio y oscuridad sin un solo dato de lo que pasa a mi alrededor. De vez en cuando me parece ver pequeños destellos en la profunda oscuridad, eso me esta acabando de enloquecer, y al cabo de un rato vacío el cargador contra uno de esos destellos. No escucho los disparos retumbar en el infinito de la planicie, pero parece que el destello ha desaparecido, que le jodan.
Con mis ultimas energías y a punto de apagarme solo me queda una cosa que hacer, calculo de nuevo las posibilidades de que haya sobrevivido al ataque de mi base, el resultado sigue siendo el mismo......ERROR.







